domingo, 1 de junio de 2014

125 años de lejía Conejo

Cuando iba al colegio (creo que en 6º de EGB), inventamos un spot televisivo para un programa de variedades, que fue nuestra actuación para fin de curso. A ritmo de rap (imaginad el de la canción de El Príncipe de Bell-Air más o menos), cantábamos:

La ropa de mi tía amarillea día a día
porque usa una lejía que es una gran porquería.
Mi madre le dio un día un buen consejo
le dijo que usase la lejía del "Cangrejo"
y ahora yo ya no me quejo
¡porque ya no se me rompen los pantalones viejos! 

¡Qué gran similitud entre esta lejía con el dibujo de un Cangrejo en el envase y la lejía Conejo de toda la vida! jajajajaja... 

Qué buen rato he pasado recordando ese fin de curso, en el que la actuación era un programa televisivo de entrevistas a grandes personajes de la actualidad del momento, como Johan Cruyff, El Cordobés o Carmen Sevilla... jejeje... ¡qué grandes mis compañeros de clase! jejejejeje.


Y todo a cuento de que Henkel se ha puesto en contacto conmigo de nuevo para invitarme a celebrar con ellos los 125 años de su lejía Conejo... 


Lo que no sabía es que Neutrex y Estrella también son marcas del grupo Henkel. Aprovechando la celebración me han enviado una botella de cada una de ellas. 



Y fijaos que junto al lote de productos he recibido también una botella de cristal conmemorativa, como las botellas más antiguas de Conejo. 
Aquí os muestro la etiqueta por todos lados... ¡no tiene desperdicio! y la verdad es que ya podrían hacer ahora los dibujos de los envases de productos de limpieza así de "originales", porque con esos conejos (que dan miedo) los niños seguro que ¡corrían despavoridos! jajajajaja...



 En casa hubo muchos años que no usaba , por el riesgo de los salpicones y consiguientes desteñidos en la ropa, principalmente, aunque cada vez soy más maniática con algunas cosas de limpieza y la voy usando algo más. Cuidadito para limpiar, a ponerse siempre ropa vieja blanca y listos. Eso sí, siempre la uso en su justa medida, y con guantes, porque hay quien la usa.... ¿para bañarse en ella? jejejeje. Con lo efectiva que es, con un chorrito de nada se desinfecta todo divinamente, ¡no hace falta usar litros!

En el lavabo es un habitual, siempre en sus versiones con detergente, y sobre todo para el wc. 
En la cocina, principalmente cuando limpio pescado hago una repasada a todo el silestone, le tengo muuuucha manía al olor a pescado...
En la ropa no lo uso apenas porque el tema de separación de colores para hacer una lavadora de ropa completamente blanca me resulta imposible y para mí es un sufrimiento pensar en que el bordadito de la toalla se vaya a quedar desteñido, por ejemplo... Así que sólo la uso en ocasiones contadas.
Para el suelo la uso bien poco, por no decir nada, aunque no dudo que en algún momento de mi vida me vuelva maniática y friegue con lejía para quitar el máximo de gérmenes cuando haya un pequeñín gateando por el suelo, jeje.

Lo que es indudable es que es un método de limpieza muy económico y que, lejos de lo que podamos pensar, está volviendo a la moda, ya que siempre encontraremos una variedad que se adapte a nuestras necesidades.

A finales del siglo XIX se comenzó a usar la lejía para desinfectar el agua y convertirla en potable, luchando así contra el tifus. Desde entonces, la lejía y la cloración del agua han sido claves en el incremento de la esperanza de vida durante el siglo XX. Hoy en día la desinfección del agua con lejía se sigue utilizando en países del Tercer Mundo, por recomendación de la OMS. 

Además, ¿sabéis lo que más me ha llamado la atención, y que no conocía? Pese a que los vapores que emana la lejía son nocivos y se debe evitar en la medida de lo posible respirarlos, es un producto respetuoso con el medio ambiente, ya que la lejía (hipoclorito de sodio) se convierte en sal después de su uso, así que no es tan contaminante como muchos otros productos que usamos en casa... 


Muchas gracias a Henkel para confiar en mí y enviarme este fantástico lote para celebrar este aniversario de Conejo.


Este post ha sido redactado según el Código de Confianza C4C (Henkel me ha proporcionado gratuitamente las muestras citadas para probarlas y reseñarlas).

3 comentarios:

  1. qué curiosas estas botellas.
    Pero cuidadín, que parecen de licor, a ver si les váis a dar un "trago".
    No sabía de que llevaran tantnos años.
    Me alegro de saludarte, hacía tiempo ya...

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  2. jajaja vaya rap! que mona la botella de cristal!
    Por cierto, estoy de 4º cumpleblog y sorteo una plantilla 100% personalizada para el blog, por si te animas.
    Besos

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