No hace falta decir nada más, que a mí en seguida se me camela, y simplemente insinuar que me consideran un blog de cocina de los más prestigiosos ya me saca los colores, y aunque sé que no es verdad, a mí me encantan estos "saraos", y no podía decir que NO.
Imaginé un pack de 6 cervezas... ¡pero no! Me enviaron un fantástico cofre de madera envejecida que pesaba una barbaridad...
... con 20 botellines de cerveza colocados perfectamente para que no se movieran nada de nada durante el transporte...
...además de 4 saquitos con una muestra de los ingredientes básicos de la cerveza (levadura, malta de cebada, maíz y lúpulo)...
...y el libro Las cervezas en la mesa, del crítico gastronómico José Carlos Capel.
Yo, que no sé nada sobre cervezas (ni de vinos, ni de nada de éso: sólo sé los que me gustan y los que no), no os voy a soltar un largo relatín sobre ésta. No dudo que los que sabéis de cervezas ya la conocéis, y los que no os vais a quedar igual que yo cuando comencé a leer:
Tipo: Baja Fermentación Extra Lager (¡anda! ésto me suena de los documentales del Discovery Channel)
Extracto Seco Primitivo: 15%
Graduación: 6,4% Vol.
Temperatura de servicio: 4–6ºC
Sabor: Intenso
Color: Ámbar dorado

Pero en resumen... lo que queréis saber... sí, ¡me gustó!:
-La botella es muy bonita, y sin ninguna etiqueta (un OLE por el posterior reciclaje de las botellas).
-El sabor es fantástico, no es demasiado amarga, al principio sí, pero deja un regustillo más dulce que incita a echártela de nuevo a la boca. Eso sí, sólo la tomo directamente de la botella, que es como más buena está (para mí). Y sobre todo, hay que servirla a la temperatura ideal, que como no esté fresquita como debe, no hay manera de disfrutar de ésta ni de ninguna cerveza.
Sobre la historia de esta cerveza granadina no os diré demasiado, sólo que como podéis imaginar, se ha ido renovando en imagen, para adaptarse a los nuevos tiempos, y mantener su receta original que tanto agrada a sus fieles seguidores...
Con ella podemos maridar toda clase de platos, y yo opté por hacer un sushi ibérico, ibérico porque no lleva nada de oriental, todos los productos son españoles.
El resultado fue... ¡FANTÁSTICO!
INGREDIENTES
-Arroz bomba D.O. Delta del Ebro (Montsià)
-1/2 vaso de vinagre de manzana
-3 cucharadas de azúcar blanco
-1 cucharada + 1/2 cucharadita de sal
-Anchoas de L'Escala
-Cogote de bonito del Norte, del mar Cantábrico (Serrats)
-Paletilla de Jamón Ibérico D.O. Dehesa de Extremadura
-Queso manchego semicurado D.O.
-Butifarra blanca catalana
-Pimientos del piquillo de Lodosa (Pedro Luis)
-Repollo (col lisa)
-Pedro Ximénez D.O. Montilla-Moriles
-Miel de abejas del Bierzo
-1/4 de pastilla de caldo concentrado
-Cebolla frita crujiente (Artaza Gourmet)
-Pimentón ahumado de la Vera (La Chinata)
-Eneldo
Y para maridar... Cerveza Alhambra Reserva 1925
PREPARACIÓN
-Lavar mucho el arroz (las cantidades serán al gusto en mi caso fueron unos 100 gramos), hasta que el agua salga completamente transparente
-Cocinar el arroz, según las instrucciones de la marca. En mi caso, 3 partes de agua (sin sal) por una de arroz, durante unos 18 minutos (aunque se cocinó en un poco menos...)
-Escurrir el exceso de líquido del arroz, si fuera el caso. Bañar con una mezcla de 1/2 vaso de vinagre de manzana, 2 cucharadas de azúcar y 1 cucharada de sal. Remover con una cuchara de madera, para que se integren los sabores y el arroz se vaya enfriando.
-Cuando ya lo podamos manejar, colocar una hoja larga de film transparente en la encimera, y colocar el arroz encima, formando una capa fina, y sin llegar a los bordes. Colocar otra hoja de film por encima, y alisar ayudándonos con un rodillo de amasar, hasta que quede fino por igual en todos lados.
-Cortar esta lámina de arroz en 3 partes de tamaño similar. Podemos enrollarlo y reservarlo en la nevera o simplemente apartarlo a un sitio donde no nos moleste mientras realizamos el resto de pasos.
-En vez de usar alga nori: En una olla con agua salada, cocer/cocinar al vapor unas cuantas hojas de repollo procurando que estén lo más enteras posible (mejor si son de las de fuera, que son más lisas). Retirar, escurrir y secar con papel de cocina. Quitar la parte más dura de la hoja, la del "tallo".
-En vez de usar salsa de soja y wasabi: En otro cazo, echar medio vaso de Pedro Ximénez, y poner a reducir a fuego lento. Añadir 1/4 de pastilla de concentrado de caldo (al gusto: de pollo o carne), 1/2 cucharadita de postre de miel y 1/2 cucharadita de sal. Retirar del fuego cuando tenga el espesor deseado (al enfriarse, espesará mucho más). Colocar la reducción en un platito hondo que nos permita "mojar" el sushi.
-Trocear el queso, butifarra blanca, etc. en trocitos no demasiado finos, y de forma alargada.
Ya tenemos los elementos básicos preparados para preparar las diferentes clases de sushi, que en mi caso fueron:
Maki-sushi de butifarra blanca y pimentos de Lodosa:
-Colocar una esterilla de bambú propia para enrollar el sushi delante nuestro, en la encimera, en posición para poder enrollar el sushi alejándolo de nuestro cuerpo, tal cual como si fuéramos a amasar... (¿me explicooooooo?). Colocar una hoja de film transparente (no me gusta poner los alimentos en contacto directo con la esterilla, ésta se ensucia mucho...). Colocar encima las hojas de col o repollo hervidas, en la parte de la esterilla más lejana a nuestro cuerpo.
-Coger una de las tres porciones que hemos hecho con la lámina de arroz. Quitar una de las caras del film transparente, colocar sobre la esterilla, encima de la col y del resto de esterilla a la que no nos ha llegado la col. Quitar ahora la otra cara del film transparente.
-En la parte más cercana a nosotros, colocar tiras de butifarra blanca y los pimientos de Lodosa, para cubrir todo el ancho de la lámina de arroz.
-Empezar a enrollar desde la parte de la butifarra y los pimientos, procurando que quede bien apretada, y por supuesto, sacando la lámina de film transparente que está en contacto con la esterilla. A medida que vayamos enrollando veremos que queda en la parte central la butifarra y los pimientos y en la parte de fuera las hojas de col. Envolver en el mismo film el rollo compactado, y guardar en la nevera hasta el momento de consumir.
Maki-sushi de paletilla de jamón ibérico y queso manchego:
-Proceder como con el rollo anterior, pero sin poner col (o sí, si así lo preferimos...): esterilla, film transparente, arroz, jamón (para cubrir aproximadamente 4 dedos de superficie) y bastoncitos de queso. Enrollar.
-Coger un puñado de cebolla frita crujiente y chafar en el mortero. Hacer rodar el rollo entero (o parte de él, como hice yo) sobre ésta. Envolver en film transparente y guardar en la nevera hasta el momento de consumir.
Nigiri-sushi de bonito (lo prepararemos en el momento de irlo a comer, para que no se reseque):
-Con el arroz que nos ha sobrado, nos mojaremos las manos (en agua o un poco de vinagre) y haremos bolitas alargadas.
-Encima de cada bolita, pondremos un trozo de bonito por encima, espolvorearemos pimentón de La Vera y eneldo.
Nigiri-sushi de anchoa (justo antes de irlo a comer):
-Hacer bolitas con el arroz y poner un filete de anchoa. Adornar con cebolla frita crujiente.
Y por si (aunque sea sushi ibérico), hay quien prefiere comerlo con palillo, aquí podéis ver uno mojadito en la salsa de Pedro Ximénez...
Este post ha sido redactado según el Código de Confianza C4C (Todas las marcas mencionadas me han proporcionado gratuitamente las muestras citadas para probarlas).
