Hay veces que tenemos la negra, nos visita el Sr. Murphy, y oiga... como el pulpo Paul, todo lo que dicen sus leyes se va cumpliendo!! Llevamos todo este mes sufriendo los estragos de las leyes murphyanas... ofú! Os pongo en situación.
Hace 2 semanas Alberto llevó el coche al taller, pues le pasaban cosillas raras y además había que cambiarle las correas, etc. Después de eso todavía tenía que cambiarle 2 ruedas, y estábamos a la espera de hacérselo en breve.
La semana pasada, a mi coche empezaron a encendérsele varias luces del panel (una como si tuviera el freno de mano echado, otra como fallo de motor o inyectores), así que también tocaba llevarlo al taller.
Yo anoche tenía una cenita con unas amigas-compis, y como tenía que ir a casa de una chica que vive en todo el centro de Barcelona (eso es igual a aparcamiento casi imposible) comenzamos a barajar cómo podíamos montárnoslo para que fuera lo más cómodo posible.
Como el mecánico de confianza de Alberto (y por extensión, el mío) está en Barcelona, no en el pueblo donde vivimos, pensamos en hacer la siguiente maniobra:
-Alberto sale de casa con su coche y yo salgo de casa con el mío
-Vamos a que Alberto deje su coche en el taller de cambio de ruedas (no es el mecánico, sino otro)
-Con mi coche, acercarme a casa de la chica donde yo iba a cenar
-Irse Alberto con mi coche a llevarlo al mecánico
-Volverse andando hasta el taller de cambio de ruedas y coger su coche
-Irse a cenar a casa de sus padres, que está al lado del taller de cambio de ruedas y esperar mi llamada para que me viniera a buscar con su coche, mientras el mío dormía en el taller, y yo ir hoy a trabajar con su coche
Y la verdadera aventura llega a las 12, cuando Alberto llega a buscarme y de paso a acercar a una de las chicas a su casa... el aire acondicionado no le funciona, así que bajamos las ventanillas... empezamos a notar un olor raro, y pensamos: “deben ser las ruedas nuevas, que con el calor del asfalto... blablabla”... pero ofú......... QUÉ PESTE!!!! Dejamos a la chica en su casa, y cogemos la ronda...
Vaya espectáculo... se enciende una luz extrañísima en su panel, el coche que comienza a pitar, y la aguja del cuentakilómetros de arriba para abajo como una loca... salimos de la ronda, justamente en uno de los barrios “guays” de Barcelona, y empieza a salir humo del motor y algo se rompe... una de las correas supuestamente cambiadas hacía 2 semanas!!!!!!!!!! Nos tocó llamar a la grúa. Luego llega la grúa (media hora después) y dice que él no nos lleva a casa, sólo se lleva el coche, y que llamemos a la compañía para que nos mande un taxi... luego a esperar el taxi (que tarda 20 minutos más)... y ya se sabe, los minutos se hacen eternos!!!
Llegamos a casa a las tantas, y encima yo no tenía ni un coche ni el otro para ir hoy a trabajar, así que me tocó buscar por internet los horarios de trenes para venir en transporte público.
A resumidas cuentas, a las 3 estaba todavía danzando por casa, y a las 6 ha sonado el despertador hoy........... he llegado al trabajo a las 9, y ya estaba para volverme a meter en la cama!!!
Vaya día me espera... y encima esta tarde a buscar mi coche y ver cómo va la reparación del de Alberto... pobre ilusa, y yo pensando que esta tarde iba a ir a tomar el sol a la piscina...
Pero bueno, recordar lo buenas que salieron estas patatas el finde, lo compensa!!! Si veis que no actualizo el blog a partir de ahora será porque nos hemos arruinado de pagar tantas reparaciones de los coches y me he tenido que dar de baja de la conexión a Internet.... jajajajajajaja
Y ahora, la receta!!
Estaba loca por probar las especias Ariosto para patatas. De momento sólo he probado éstas y las de pescado, y me han encantado ambas. Hice una fuente bien grandota de patatas al horno, para servirlas de acompañamiento para 6 personas. No quedó ni una!!!!
El resultado...
INGREDIENTES
-Patatas (yo calculo que puse 7 u 8 medianas)
-1 cebolla
-1 sobrecito de
especias para patatas Ariosto (sal, ajo, romero, salvia, enebro, albahaca, mejorana, orégano, laurel, coriandro, perejil)
-Unas hebras de azafrán
-Unos dientes de ajo
-Aceite de oliva virgen
PREPARACIÓN
-Pelar, lavar y trocear las patatas y la cebolla
-Disponer los dientes de ajo en una superficie lisa, colocar el cuchillo en plano encima, y dar un colpe seco al cuchillo, para que el ajo se haya chafado, pero sin perder la piel, y suelte toda la sustancia (para mí eso son los ajos "al puñetazo")
-Disponer en una bandeja apta para horno
-Echar el sobrecito de especias Ariosto y las hebras de azafrán
-Regar con un chorro de aceite, y revolver un poco para que se impregnen todas
-Llevar al horno precalentado a 150-180 ºC (dependerá de vuestro horno), con calor arriba y abajo.
-Vigilar y remover a mitad de cocción con cuidado para que no queden resecas por arriba y se cocinen por igual.
-Después de unos 30-40 minutos tendremos las patatas listas para degustar
Ahí la bandeja entera:
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Y ahí un detalle:

NOTAS
-Una mezcla de especias fantásticas
-El punto de sal es ideal, igual que con las especias de pescado, no hace falta en absoluto echarle sal, y eso que a mí me gusta la comida sabrosa!!!
-Las hebras de azafrán también le dan un toque genial
-ME HAN ENCANTADO!!!
De nuevo agradecer a Ariosto las muestras que tan amablemente me hizo llegar, y a Saverio por estar siempre tan atento a nuestras recetas. Lástima que de las 2 clases que he probado sólo había un sobrecito de cada una, porque me encantaría repetir!!! jejejejeje